En este trabajo se reflexiona sobre situaciones reales de clase y se describen soluciones a los conflictos diarios desde una visión Sentimental. Es necesario vivir los sentimientos, jugarlos ) aprenderlos en situaciones educativas vivas, en las que aflore todo nuestro ser: conflictos diarios, riñas, miedos, actos de cariño, saludos, enfados, etc., pero, sobre todo, es necesario hablar (le ello. Lejos de realizar programaciones estructuradas para trabajar la alegría, la tristeza, la ira, la angustia, los celos, o la vergüenza, debemos estar atentos a lo que ocurre diariamente en nuestras centros educativos para darle un tratamiento educativo.