Editado por la Junta de Andalucía
La Educación Primaria, que comprende de los 6 a los 12 años de edad, tiene como finalidades
básicas contribuir al pleno desarrollo de la personalidad de los alumnos y las alumnas, a su preparación
para participar activamente en la vida social y cultural y a la compensación de las desigualdades
sociales.
El Decreto de Enseñanza de Andalucía para la Educación Primaria (Decreto 105/92 de 9 de
junio) indica en la selección de contenidos que junto a aspectos cognitivos, es necesario atender a los
rasgos afectivos que inciden en el aprendizaje y dada la función socializadora que cumple a la educación
obliga a tomar en consideración aquellos conocimientos que se consideran culturalmente relevantes.
Así temas como la Coeducación, Educación para la Salud, Educación para la Paz, etc., formarán
parte de cada una de las áreas del curriculum de forma transversal.
En este marco se formulan los objetivos generales para esta etapa cuya finalidad fundamental
es promover el desarrollo integral del individuo y facilitar la construcción de una sociedad más justa
y solidaria.
El hecho es que en nuestra sociedad, pese a la normativa legal, en numerosas ocasiones, se vulneran
los Derechos Humanos y no se respeta el mandato constitucional o estatutario que reconoce la
igualdad de todos ante la ley sin ningún tipo de discriminación.
Así observamos como en los centros educativos, la familia, el entorno inmediato y más alejado,
en los medios de comunicación, etc. los niños y niñas reciben y aprenden mensajes sobre convivencia,
relaciones humanas y formas de interpretar la realidad en los que la violencia se manifiesta
de manera explícita, unas veces, y silenciada otras, siendo generalmente las mujeres las víctimas de
la mayoría de las agresiones.
La violencia en cualquiera de sus manifestaciones, entre iguales y sobre todo la de género, es
la violación más flagrante de estos derechos y prevenirla, evitarla y erradicarla es una preocupación
constante de la Junta de Andalucía.
El 20 de abril de 1998 se aprueba en el Parlamento Andaluz la “Ley de los Derechos y atención
al menor”, en la que se recogen medidas de protección, prevención de malos tratos, integración, etc.
En el ámbito educativo es fundamental el papel de cada profesor y profesora para prevenir la
violencia. Su actitud, permisividad o rechazo a los insultos, agresiones o desprecios constituyen un
modelo de actuación para los niños.
En esta etapa los niños y niñas van adquiriendo una autonomía creciente tanto motriz como
intelectual y personal. Su pensamiento va alcanzando un progresivo nivel de abstracción y razonamiento
lógico y son capaces de manejar la realidad concreta clasificando las cosas y estableciendo
relaciones entre ellas. Socialmente van adquiriendo cierta capacidad de independencia de la familia,
interiorizado normas sociales y morales y se establecen las primeras amistades relativamente estables,
tendiendo a idealizarlas. Es la edad de los héroes, prefieren su propio sexo y les gusta aprender
sobre sí mismos.
Con respecto a las personas adultas, las perciben, igual que a sus padres y madres como modelos
a emular, reprimiendo en la relación con estos últimos todo aquello que les duele o da miedo.
Teniendo en cuenta las características psicológicas del alumnado, descritas a grandes rasgos, y
la finalidad fundamental de la educación, la Consejería de Educación y Ciencia edita este material
para Educación Primaria que desde una perspectiva global propone una serie de actividades que les
permitan vivir libres de violencia, propia y de los demás y conocer los mecanismos de protección.