Parece fuera de discusión que la
red electrónica de redes, Internet, se
está convirtiendo en una
herramienta poderosísima para el
intercambio de información de todo
tipo entre los ciudadanos y
ciudadanas del mundo. Está
modificando hábitos seculares de
transmisión, intercambio y
producción de mensajes entre
personas, grupos, instituciones y
corporaciones. A medida que se va
construyendo este nuevo tejido de
intercambios simbólicos aparecen
nuevas posibilidades y nuevos
riesgos e incertidumbres.
Internet es una valiosa y expansiva
red de información, cuyo contenido
no está regulado y que mezcla, sin
orden ni concierto, verdades, medias
verdades y engaños. Junto con
información valiosa, también incluye
oleadas de páginas pornográficas,
violencia y material políticamente
peligroso, que surge a menudo de
forma inesperada, sin previo aviso.
Por otra parte cabe destacar que el
atractivo irresistible que algunas
personas experimentan al usar
Internet se ha descrito a menudo
como una poderosa adicción. Con
frecuencia se presenta la imagen de
jóvenes que pasan muchas horas
ante el ordenador perdiendo el
sentido de la ’realidad’,
descuidando otros aspectos de sus
vidas y rutinas ‘normales’ tales como
comer y dormir. Esto se refiere
especialmente a aquellos que
participan en juegos en red y salas
de chat, y a los que se describe como
viviendo en un mundo de fantasía
donde adoptan nuevas identidades y
exploran aspectos de sí mismos en
relación con los demás.
A partir de los hallazgos de las
investigaciones realizadas en el
ámbito nacional e internacional,
puede afirmarse a grandes rasgos
que el profesorado, en nuestro caso
el docente andaluz en particular y
español, en general, se muestra
inseguro y desorientado sobre las
posibilidades, riesgos y limitaciones
de las Tecnologías de la Información
y de la Comunicación (TIC), y en
particular de Internet.
Esta
desorientación, que afecta
igualmente a la mayor parte de
población adulta española, requiere
desarrollar estrategias que
posibiliten el acceso y la formación
en estas nuevas tecnologías a todos
los profesionales y miembros de la
comunidad escolar. La gran paradoja
es que el profesorado, verdadero
responsable de la educación de la
ciudadanía en el uso más seguro de
Internet, se siente más inseguro y
desorientado que el alumnado al
que debe educar, con respecto a esta
plataforma que en realidad no
conoce. Una de las mayores
preocupaciones que la investigación
ha puesto en evidencia con relación
al profesorado español es la
perplejidad y la confusión, además
del desconocimiento y la
información errónea, que
experimenta con respecto a la
importancia educativa de las TIC.
Para ayudar a paliar esta necesidad
se proponen las siguientes guías
sobre contenidos y estrategias de
utilización y formación, cuya
finalidad es contribuir a lograr un
empleo más seguro y educativo de
Internet.