El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, afirma en Salamanca que la mejor política económica es la inversión en educación, “pues no hay economía sin conocimiento”, y se mostró partidario de un modelo educativo “flexible y riguroso, que no es lo mismo que rígido”.
Gabilondo ha reivindicado la vigencia de vincular una mejor economía a una mejor educación”, y reiteró que “hoy en día, en pleno siglo XXI, la peor de las exclusiones es la del conocimiento. Las 9 o 10 áreas del mundo más desarrolladas tienen en su territorio una Univeridad de pretigio, calidad y exigencia”.
La “la inversión -ha dicho Gabilondo- es clave y hay que invertir en una educación inclusiva, pues, en caso contrario, se resentirá toda la economía”.
Tras manifiestarse en contra de que el Gobierno central recupere la competencia educativa, ha recordado la necesidad de vincular “autonomía con solidaridad entre todas ellas, pues así lo dice la Constitución”.
Con respecto a la importancia de flexibilizar el sistema, el ministro de Educación ha apelado a la “importancia de que los alumnos tengan más movilidad y, sobre todo, posibilidades de retorno y de reconocimiento de competencias adquiridas en el desarrollo de su trabajo”. Asimismo, ha reivindicado la obligatoriedad de la escolarización, “pues en el aula no solo se aprenden conocimientos, sino que se adquieren competencias y valores, se aprende a convivir”.
Por último, ha concluido la intervención agradeciendo “el trabajo impagable que desde hace décadas han hecho los profesores por la sociedad española”, y se ha mostrado partidario de adoptar medidas para que que el profesorado “esté motivado, mejor formado y su labor tenga prestigio y reconocimiento social”.