Como en otros campos del arte y del conocimiento la creación cinematográfica ha estado copada por los hombres durante mucho tiempo, aunque
desde sus inicios ha habido mujeres muy valiosas que han contribuido
clases de cine
al buen cine. Hoy ha aumentado el número de mujeres que producen, realizan,
dirigen y crean guiones, además de otras tareas necesarias para que
cada película llegue a buen término. Entre ellas hay mujeres que se expresan
y crean con un estilo propio, sin imitar los modelos masculinos predominantes.
Esto enriquece el cine y lo transforma. Captar este cambio cultural,
interpretando lo que supone, es una tarea que si se realiza en las clases
enriquece la educación.
El Instituto de la Mujer ha promovido esta publicación para facilitar el trabajo
de las profesoras y profesores, que con su práctica educativa en primera
persona, ponen las relaciones en el centro de su trabajo y no separan la educación
de la vida de sus alumnas y alumnos, en las cuales se están produciendo
cambios continuamente, del mismo modo que se producen en su mundo.
Un mundo donde es necesario hoy tomar conciencia del ser mujer y del ser
hombre e interpretarlo con libertad.
La autora es periodista y estudia actualmente antropología. Inició este trabajo en relación con Ana Isabel Simón, ambas becadas por el Instituto de la
Mujer para un periodo de formación de dos años en el Área de Educación
y Cultura y también con el equipo que allí trabaja. En parte este es
uno de los resultados de su formación.
Su pasión por el cine se suma al conocimiento profundo que
tiene del mundo cinematográfico. La libertad y originalidad de su
trabajo tiene sus raíces en nuevas experiencias y saberes del feminismo,
protagonizado por las jóvenes de hoy con un nuevo impulso que
cambia el mundo.
