Varias décadas de debates sobre “nuestro futuro común” han
dejado algunas “huellas ecológicas”, no sólo en el campo económico,
sino también en el campo ético, político y educativo, para
guiarnos en un posible camino para enfrentar los desafíos del siglo
XXI. La sostenibilidad se ha convertido en el tema preponderante en
los albores de este siglo, con un efecto no sólo sobre nuestro planeta,
sino también sobre la habilidad de reeducar nuestra mentalidad
y todos nuestros sentidos, con la posibilidad adicional de alimentar
nuestra esperanza de un futuro digno para todos. La Carta
de la Tierra se encuentra entre estas huellas.
Un ensayo temático que se refiere al Principio 14 sobre incorporar los valores de la Carta de la Tierra a la educación.